"Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en el Señor, y me gozaré en el Dios de mi salvación." (Habacuc 3:17, 18). "Decepción, para un alma noble, es lo que el agua fría es para una chapa caliente; fortalece, templa, intensifica, pero nunca la destruye." (Eliza Tabor) ¿Qué hemos hecho de los fracasos y decepciones de nuestras vidas? ¿Les hemos utilizado para justificar nuestras murmuraciones y malhumor? ¿Les responsabilizamos por nuestra incapacidad de perseverar y por andar lejos de Dios? Como dice la autora de nuestro pensamiento inicial, las decepciones del camino deben servir exactamente para lo contrario. Ellas deben fortalecer nuestra fe de que, con Cristo, serán olvidadas cuando conmemoremos todas las victorias. Ellas reforzarán el deseo de que prosigamos en busca de c...
Un lugar de paz y oración