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Creo en Dios todo poderoso | Hugo Lindo

Creo en Dios Todopoderoso. creador del cielo y de la tierra, creo en las manos que acarician y en la niñez alba y pequeña; creo en los ojos de esperanza que nos impulsan y consuelan; creo en la luz hecha del polvo y el corazón de las estrellas, y en las palabras de los hombres y en la Amistad y en la Pureza. Creo en el canto de los pájaros y en el aroma de las selvas; creo en el aire vagabundo, y en el candil de las luciérnagas. ¡Toda la vida se levanta sobre una roca de creencias! Autor: Hugo Lindo. Escritor salvadoreño. Nace en 1917. Esta poesía pertenece a su libro de poemas titulado "Libro de Horas"

Oración a Santa Rita de Casia

Acudo a ti Rita, con la certeza de encontrarte siempre a mi lado, mi Santa de todos los días. Amiga fiel en las horas difíciles que me ayudas a cargar la cruz y te quedas conmigo cual Cirenea que no fue obligada. Hermana mayor que me abrazas en las alegrías desbordantes y las acrecientas aún más con tu presencia siempre grata y cercana. Santa mía, y de tantos... que nunca deje de quererte ni invocarte. Que por tus ruegos, Dios me conceda como hasta ahora, la capacidad de reconocer siempre Su Providencia y tu intercesión. Santa de todos los días, le doy gracias al Señor y te doy gracias porque siempre puedo contar contigo en cada momento de mi vida. Autor: P. Raúl Diáz Corbo 

Oración por la Visita Pastoral 2024 (Montevideo, Uruguay)

Señor Jesús, te pedimos por la próxima visita pastoral de nuestro Obispo, Cardenal Daniel a esta comunidad.  Que sea un acontecimiento de gracia y comunión para todos.  Que los niños experimenten la alegría de ir a Jesús; los jóvenes la mirada amorosa del Maestro, que les señala el horizonte cierto de la vida eterna.   Las familias se vean renovadas en el gozo de la fiesta que no termina.  Que los ancianos celebren al presentar la cosecha de los años de entrega y los hermano más sufridos alcancen la suavidad de la comprensión.  Danos vivir este gran regalo que nos haces como don y testimonio para aquellos que hoy están alejados.  Te pedimos a ti, que junto al Padre vives y reinas en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén. Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. (Jn 10, 27) Fuente | Folleto del Santuario Nacional del Sagrado Corazón de Jesús  

Pequeña Novena a San Miguel

Haz la señal de la cruz y comienza la oración San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén. Oh, Glorioso San Miguel Arcángel, el primero entre los ángeles de Dios, guarda y protector de la Iglesia Católica, recordando que nuestro Señor te confió la misión de velar por su pueblo, en marcha para la vida eterna, pero rodeado de tantos peligros y tentaciones del dragón infernal, heme aquí ante ti, para implorar confiadamente tu auxilio, pues no hay necesidad alguna en la que no puedas ayudarme. Sabes la angustia por la que pasa mi alma, ve, pues, junto a María, nuestra Madre muy amada, ve junto a Jesús y dile una palabra en mi favor, pues sé que ellos nada te rechazarán. Intercede por la salvación ...

Consagración a San Miguel Arcángel

Oh, príncipe nobilísimo de los ángeles, valiente guerrero del Altísimo, celoso defensor de la gloria del Señor, terror de los espíritus rebeldes, amor y delicia de todos los ángeles justos, mi dilectísimo Arcángel San Miguel, deseando yo hacer parte del número de tus devotos y siervos, a ti hoy me consagro, me dono y me ofrezco y me pongo a mí mismo, a mi familia y todo lo que me pertenece debajo de tu poderosísima protección. Es pequeña la ofrenda de mi servicio, siendo como soy, un miserable pecador, pero tú engrandecerás el afecto de mi corazón, recuerda que de hoy en adelante estoy debajo de tu sustento y debes asistirme toda mi vida y alcanzarme el perdón de mis muchos y graves pecados, la gracia de amar a Dios de todo corazón, a mi querido Salvador Jesucristo y a mi dulce Madre María Santísima, alcánzame los auxilios que me son necesarios para obtener la corona de la eterna gloria. Defiéndeme de los enemigos del alma, especialmente a la hora de la muerte. Ven, oh, príncipe glorio...

Cuaresma de San Miguel Arcángel

 Oremos la cuaresma de San Miguel Arcángel La cuaresma de San Miguel Arcángel  se debe rezar diariamente, entre los días 15 de agosto y el 29 de Setiembre, día de la Fiesta de San Miguel. Se puede rezar también en otras épocas del año por un periodo de 40 días. Providenciar un altar para San Miguel con una imagen o estampa. Para preparar esta cuaresma es necesario: Encender una vela. Ofrecer una penitencia. Hacer la señal de la cruz. Rezar la oración inicial y las letanías a San Miguel Arcángel todos los días Oración inicial a San Miguel Arcángel para todos los días: San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a satanás y a todos los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén. Sagradísimo corazón de Jesús, ten piedad de nosotros (3 veces) Letaní...

Amor eterno

 Tengo ganas de verte pero siempre en tu color habrá vida mala y vida buena y eterna, como el dolor que nos atormenta en la penumbra del silencio. Grito y nadie me escucha, estoy sola y como hoja me quiebro. ¡Oh dolor inmenso consumido en tu misterio, duerme el niño que llevo dentro! ¿Cómo despertar luego del final? No estoy loca, solo busco tu regreso; en cada vida en cada cosa. No quiero que me dejes, ya nunca más. ¡Gozo y amor eterno! Por | Valeria Fregossi© 

Como agua fría en chapa caliente

"Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en el Señor, y me gozaré en el Dios de mi salvación."  (Habacuc 3:17, 18). "Decepción, para un alma noble, es lo que el agua fría es para una chapa caliente; fortalece, templa, intensifica, pero nunca la destruye."  (Eliza Tabor) ¿Qué hemos hecho de los fracasos y decepciones de nuestras vidas? ¿Les hemos utilizado para justificar nuestras murmuraciones y malhumor? ¿Les responsabilizamos por nuestra incapacidad de perseverar y por andar lejos de Dios? Como dice la autora de nuestro pensamiento inicial, las decepciones del camino deben servir exactamente para lo contrario. Ellas deben fortalecer nuestra fe de que, con Cristo, serán olvidadas cuando conmemoremos todas las victorias. Ellas reforzarán el deseo de que prosigamos en busca de c...

Paz

Paz para el mundo entero. La paz del Señor. La paz que sólo Dios nos puede regalar. La paz del amor eterno derramada por el Espíritu Santo en cada corazón. La paz de quien tiene fe y esperanza en un mundo mejor y más cristiano cada día. La paz de María, Madre de Jesús y madre nuestra, la Reina de la Paz. ¡Gloria a Dios, Cristo resucitó y vive hoy con nosotros! Por | Valeria Fregossi  ©

¿Cómo he nacido?

Dice Dios: Nací desnudo, dice Dios, para que tú sepas despojarte de ti mismo. Nací pobre para que tú puedas considerarme la única riqueza. Nací en un establo para que tú aprendas a santificar cada ambiente. Nací débil para que tú no tengas nunca miedo de mí. Nací por amor para que tú no dudes nunca de mi amor. Nací de noche para que tú creas que te puedo iluminar cualquier realidad. Nací persona para que no te avergüences nunca de ser tú mismo. Nací hombre para que tú puedas ser "Dios". Nací perseguido para que tú sepas aceptar las dificultades. Nací en tu vida para atraer a todos a la casa del Padre. Jesús nace entre los pobres, los marginados, los que sufren, lloran, gritan al cielo, los afligidos, los oprimidos, cuantos lo sirvan y esperan. ¡Feliz Navidad! Desconozco autor

La humilde muchacha de Nazaret

María, la humilde muchacha de Nazaret, que hace dos mil años ofreció al mundo el Verbo encarnado, oriente hoy a la humanidad hacia Aquel que es "la luz verdadera que ilumina a todo hombre" (Jn 1, 9) Juan Pablo II  

La pequeña vela

Erase una vez una pequeña vela que vivió feliz su infancia, hasta que cierto día le entró curiosidad en saber para qué servía ese hilito negro y finito que sobresalía de su cabeza. Una vela vieja le dijo que ese era su "cabo" y que servía para ser "encendida". Ser "encendida" ¿qué significaría eso?. La vela vieja también le dijo que era mejor que nunca lo supiese, porque era algo muy doloroso. Nuestra pequeña vela, aunque no entendía de qué se trataba, y aún cuando le habían advertido que era algo doloroso, comenzó a soñar con ser encendida. Pronto, este sueño se convirtió en una obsesión. Hasta que por fin un día, "la Luz verdadera que ilumina a todo hombre", llegó con su presencia contagiosa y la iluminó, la encendió. Y nuestra vela se sintió feliz por haber recibido la luz que vence a las tinieblas y le da seguridad a los corazones. Muy pronto se dio cuenta de que haber recibido la luz constituía no solo una alegría, sino también una fuerte ex...

Los 5 sábados de reparación al Inmaculado Corazón de María

Promesa de la Santísima Virgen: Lucía, vidente de Fátima, era postulante en el Convento de las Doroteas en Pontevedra, España cuando tiene una aparición de la Virgen sobre una nube de luz, con el Niño Jesús a su lado. La Santísima Virgen puso su mano sobre el hombro de Lucía, mientras en la otra sostenía su corazón rodeado de espinas. El Niño le dijo: "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas." Inmediatamente dijo Nuestra Señora a Lucía: "Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desa...

No digas nunca: “Ya no puedo más”

No digas nunca: “Ya no puedo más”  No sabes cuánta es la fuerza que descubre en sí el que se mira por dentro, el que se decide a seguir poniendo esfuerzos, cada vez más redoblados.  No digas que no puedes más, cuando se trata de corregir tus defectos, siempre puedes poner un esfuerzo más.  No digas que no puedes más, cuando se trata de sufrir, lo que tú has sufrido, ciertamente que no ha llegado a lo que otros están sufriendo a tu lado, si ellos pueden más, ¿por que tú no podrás?  No digas que no puedes más, cuando se trata de ayudar a los otros; es tanto lo que tú tienes para darles, que nunca darás lo suficiente y nunca te darás del todo. Sé más optimista contigo mismo, tente más confianza, cobra más valor, dilata tus horizontes, descubre nuevos campos de acción.  Sea éste tu lema: “¡Siempre más y siempre mejor!” Autor | Alfonso Milagro

Oración a San José

“Esta oración fue encontrada en el año 50 de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En 1505, fue enviada por el Papa al emperador Carlos, cuando él estaba yendo a la batalla [de Lepanto]. Quien lea esta oración, la escuche o la guarde consigo nunca morirá de muerte repentina ni se ahogará, ni le afectará el veneno o caerá en las manos del enemigo, ni será quemado en cualquier fuego o derrotado en la batalla. Reza esta oración durante nueve mañanas por cualquier intención. Ella es conocida por no fallar nunca”. Oh san José, cuya protección es tan grande, tan fuerte y tan inmediata ante el trono de Dios, a ti confío todas mis intenciones y deseos. Ayúdame, san José, con tu poderosa intercesión, a obtener todas las bendiciones espirituales por intercesión de tu Hijo adoptivo, Jesucristo Nuestro Señor, de modo que, al confiarme, aquí en la tierra, a tu poder celestial, Te tribute mi agradecimiento y homenaje. Oh san José, yo nunca me canso de contemplarte con Jesús adormeci...

Reflexiones del Evangelio: San Juan: 5, 31-47

En nuestro caminar cuaresmal bien sabemos que para ir escuchando al Señor que nos habla, la vida ilumina el texto y el texto ilumina la vida; desde esta premisa podemos seguir descubriendo lo que nos trae nuevamente el Evangelio según San Juan.  Hoy, mirando hacia atrás, no deja de llamar la atención lo que va generando las opciones y las acciones de Jesús: Ha curado a un paralítico, ha profanado su día sagrado, ha optado por el desvalido por sobre la norma y todo esto tiene consecuencias.  Van varios días en que el relato comienza diciendo “dijo a los judíos” , pero las palabras que Jesús dirige a sus compatriotas nos las puede decir a nosotros: “Ustedes investigan las Escrituras” . Él denunciaba un modo de actuar y de leer las Escrituras que podía generar erudición, pero no encuentro con Dios Vivo.  Qué bueno si en este tiempo cuaresmal frecuentamos un poco más la Palabra, nos familiarizamos con ella, guardamos como un tesoro en nuestro corazón su mensa...

Y tú, ¿cuántos panes tienes? | Juan Rafael Pacheco

En una ocasión, Jesús se encontraba rodeado de una muchedumbre que lo seguía a campo abierto desde hacía ya tres días. Sus provisiones agotadas y el pueblo más cercano a gran distancia, no era posible despedirlos sin comer porque hubieran desfallecido de hambre en el largo viaje de regreso.       Llamó a sus discípulos para compartir con ellos su preocupación, a lo que le contestaron que era imposible saciar el hambre de tanta gente en pleno desierto. Con la mayor sencillez, Jesús les preguntó:  “¿Cuántos panes tienen?” , respondiéndole ellos que siete. Y cuenta Marcos en su Evangelio que entonces Él mandó a la gente a acomodarse en el suelo y, tomando los siete panes y dando gracias, los partió e iba dándolos a sus discípulos para que se los sirvieran. Tenían también unos pocos pececillos. Pronunciando la bendición sobre ellos, mandó que también los sirvieran. Comieron y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes siete canastas. Fueron unos ...